El municipio de San Luis de la Paz, en el estado de Guanajuato, es uno de los lugares con más riqueza histórica y cultural del bajío mexicano. Esta cabecera municipal se fundó el 25 de agosto de 1552, con el principal propósito de que funcionara como ciudad defensiva del Camino de la Plata, ya que se ubicación la vincula con las minas de Zacatecas y la ciudad de México.
Su nombre surgió como el resultado de un tratado de paz que se firmó entre otomíes, chichimecas y españoles, un 25 de agosto, día de San Luis de Francia.
La ahora a ciudad de San Luis de la Paz se encuentra la parte noreste del estado; limita al norte con el estado de San Luis Potosí, al este con el municipio de Victoria, al sur con los municipios de Doctor Mora, San José Iturbide, San Miguel Allende y Dolores Hidalgo, al oeste con el municipio San Diego de la Unión y el estado de San Luis Potosí.
Este colonial pedacito guanajuatense está plagado de costumbres profundas y bellas tradiciones. Los habitantes de este municipio se distinguen por el arduo esfuerzo que realizan al preservar el patrimonio cultural de sus antepasados. De esta manera, la celebración a más importante ocurre el 25 de agosto, fecha que rememora el origen de esa ciudad y que ha servido de pretexto para la celebración de la famosa Feria Regional del Norte de Guanajuato.
A tan sólo quince minutos de la ciudad se encuentra una ciudad mágica, etérea y sumamente pintoresca: Porfirio Díaz, Mineral de Pozos, una antigua ciudad minera que brinda a los visitantes una singular variedad de sitios históricos y asombrosos restos de las minas que tantos minerales brindaran al mundo, asimismo es posible disfrutar de las diversas celebraciones que ahí se realizan, como la fiesta de nuestro Señor de los Trabajos, la Fiesta de la Toltequidad o el Festival del Mariachi.
Uno de los secretos mejor guardados de la zona es la Misión de Chichimecas, una de las pocas etnias de México que sigue luchando por preservar su idioma, el chichimeco-jonaz y sus tradiciones, como sucede con la elaboración del simbólico Chimal.
San Luis de la Paz es uno de los tantos destinos de México que brilla por su elegancia colonial, calles estrechas, la magia de las casas abandonadas y restos de construcciones ancestrales que brindan en su conjunto una experiencia única a sus visitantes. Éste es un lugar propicio para pasear, comer bien y disfrutar de la tranquilidad que brinda la gente y los espacios del bajío mexicano. |